El Chaltén es una palabra aonikenk que significa «montaña que humea»: así llamaban los tehuelches al Fitz Roy, por las nubes que casi siempre le envuelven la cumbre, empujadas por el choque entre los vientos del campo de hielo y los de la estepa. El pueblo que lleva su nombre no obtuvo el título de «capital nacional del trekking» por marketing turístico: lo declaró la Ley Nacional 27.055 en enero de 2015, después de una primera declaración provincial en 1993, en reconocimiento a la combinación de senderos de todos los niveles, rutas de escalada de alta dificultad y un pueblo que se organizó entero alrededor del trekking.
Parte de esa reputación se la debe a una hazaña de 1952: el 2 de febrero de ese año, los franceses Lionel Terray y Guido Magnone lograron la primera ascensión al Fitz Roy por la cresta sureste —hoy llamada «ruta franco-argentina»—, una de las escaladas técnicamente más exigentes del planeta todavía hoy. Esa proeza puso al cerro, y al pueblo que crecería a sus pies treinta años después, en el mapa del montañismo mundial.
Este es un plan de cinco días para este pueblo del sur de Argentina que tenes que visitar alguna vez en tu vida, con o sin experiencia previa en trekking:
Día 1 – El pueblo
Aunque parezca un pueblo chico, El Chaltén tiene una escena gastronómica sorprendentemente cosmopolita: cordero patagónico, cervezas artesanales y casas de té conviven con hospedajes de todos los estilos.
Día 2 – Trekking de día completo
La Laguna de los Tres o la Laguna Torre son las excursiones clásicas: paisajes de alta montaña y entre 8 y 9 horas de caminata ida y vuelta.
Día 3 – Glaciares
Una excursión a los glaciares cercanos, con opción de caminata sobre el hielo en algunas propuestas.
Día 4 – Trekking corto
Senderos más cortos y tranquilos para bajar el ritmo: el Chorrillo del Salto, el Mirador Margarita o el Mirador del Torre.
Día 5 – Lago del Desierto
Una excursión 4×4 hasta el Lago del Desierto, con navegación hasta los glaciares Huemul y Crestón, y una parada en el glaciar Vespignani para ver de cerca la cara norte del Fitz Roy.
Aunque el trekking no sea tu actividad favorita, dale una chance a El Chaltén y enamórate de este pueblo encantador. Desde caminatas hasta paseos embarcados, siempre con buena gastronomía, o simplemente desde tu hotel admirar la inmensidad de las montañas que te rodean, este destino te va a sorprender sin dudas.








